Complicaciones
Numerosos dolores, molestias y otros cambios físicos surgen con el embarazo. La mayor parte de las veces, no son más que señales de un embarazo normal. Pero, a veces, los síntomas físicos pueden ser la advertencia de un problema grave. Infórmese para poder detectar cualquier cambio que pudiera ser peligroso para usted y el bebé.
Complicaciones frecuentes
Revise nuestro cuadro de complicaciones frecuentes para obtener información sobre estas afecciones, sus síntomas y más.
- Diabetes gestacional
- Alta presión sanguínea/ preeclampsia
- Hiperémesis gravídica
- Desprendimiento de la placenta
- Placenta previa
- Parto prematuro o antes de término
- Toxoplasmosis
Parto prematuro
El parto prematuro o antes de término es cuando una mujer entra en trabajo de parto antes de la 37° semana de embarazo o tres semanas antes de la fecha prevista. Cuanto antes se detecta el parto antes de término y se trata, más posibilidades existen de detenerlo. Cuando no se tratan los síntomas, hay riesgo de que se abra el cuello del útero y se produzca el nacimiento prematuro del niño. Los bebés prematuros necesitan cuidados intensivos en el hospital que lo ayuden a respirar, alimentarse y regular la temperatura corporal.
Cualquier mujer puede tener un parto antes de término, pero algunas mujeres tienen más riesgo. Algunos problemas con el útero o la placenta y antecedentes de nacimientos antes de término con otro embarazo aumentan el riesgo de tener un parto antes de término. La deshidratación también acrecienta las posibilidades del parto antes de término. Por eso, tome abundante agua, en especial en climas templados y después de hacer ejercicio para evitar la deshidratación.
Llame al médico inmediatamente si tiene algunas de estas señales de parto prematuro:
- Contracciones: puede que sienta dolor o no, pero el abdomen o estómago se ponen muy duros (se siente como si se estuvieran poniendo tensos) y, luego, se relajan, irregularmente.
- Cólicos parecidos a síntomas menstruales: puede que se sienta incómoda o no con estos cólicos que parecen síntomas menstruales.
- Dolores parecidos a las flatulencias: dolores agudos en el estómago, diarrea o náuseas pueden ser señales de algún problema.
- Presión en el bajo vientre: puede sentir como si el bebé estuviera haciendo mucha presión muy adentro.
- Lumbago: puede que tenga un fuerte dolor en la región lumbar o simplemente podría sentir un dolor constante, pero moderado en dicha área.
- Sangre de la vagina: le debe informar inmediatamente al médico la aparición de pequeñas manchas o una cantidad significativa de sangre. La sangre puede ser roja o marrón.
- Aumento de flujo vaginal: un flujo vaginal mucho mayor al que estaba acostumbrada a notar durante el embarazo puede ser señal de un parto antes de término. También se le debe informar al médico la aparición de un abundante chorro repentino de agua o un pequeño goteo continuo. El flujo puede ser acuoso, rosado o amarronado.
Algunos problemas en el embarazo sin síntomas
Algunos problemas de salud que podría tener durante el embarazo no dan señales de advertencia. Uno de ellos es la infección por estreptococos de grupo B (GBS, por sus siglas en inglés). La GBS es una infección frecuente que pocas veces produce malestar en los adultos. La bacteria vive en el sistema gastrointestinal, junto con varias otras bacterias inofensivas. Entre el 10 y el 30 por ciento de las embarazadas tienen GBS en la vagina y el recto. Pero, si la GBS se transfiere al bebé durante el parto, puede provocar graves problemas de salud en el recién nacido, tales como neumonía, infección sanguínea o infección de los tejidos alrededor del cerebro.
Porque no hay síntomas de GBS, se le hará un análisis a las 35 o 37 semanas de embarazo. Esta sencilla prueba implica obtener una muestra de células de la vagina y recto mediante un hisopado que se envía al laboratorio para buscar la presencia de GBS. Si está infectada, deberá ser tratada con antibióticos intravenosos (IV) durante el trabajo de parto y el parto para garantizar que el bebé esté protegido.
Otro problema es la anemia o tener niveles deficientes de hierro en la sangre. El hierro es necesario para la hemoglobina (una proteína de la sangre que permite llevar oxígeno a los tejidos del cuerpo para producir energía y permitir el crecimiento) para usted y el bebé. El hierro también ayuda a fortalecer los huesos y dientes.
La mayoría de las mujeres no tienen síntomas de anemia. Para las que sí los tienen, la única señal suele ser la fatiga extrema. Su médico buscará señales de anemia realizando un análisis de sangre de rutina durante diferentes etapas del embarazo. Si tiene anemia, se le administrarán suplementos de hierro. Ayude a prevenir la anemia comiendo muchos alimentos ricos en hierro como la carne roja magra, papa con piel, pasas de uva, brócoli, vegetales de hoja verde, pan integral y cereales fortificados con hierro.
Cuándo hay que llamar al médico
Cuando está embarazada, no debería dudar en llamar al médico o partera si hay algo que le molesta o le preocupa. A veces, los cambios físicos pueden ser señales de algún problema.
Llame a su médico o partera lo antes posible si:
- Tiene sangre o pérdidas de fluidos que salen de la vagina
- Se le produce una hinchazón repentina o intensa en la cara, manos o dedos de las manos.
- Comienza a tener dolores de cabeza intensos o duraderos
- Siente molestias, dolor o cólicos en el bajo abdomen
- Tiene fiebre o escalofríos
- Tiene vómitos o náuseas persistentes
- Siente molestias, dolor o ardor durante la micción
- Tiene problemas para ver o la vista nublada
- Siente mareos
- Percibe un cambio en el movimiento del bebé
- Sospecha que el bebé se está moviendo menos que lo normal después de 28 semanas de embarazo (si cuenta menos de 10 movimientos en 2 horas o menos)
Fuente: Centro Nacional de Información para la Salud de la Mujer
Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos.
Oficina sobre la Salud de la Mujer